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Balanus amphitrite

REINO ANIMALIA
PHYLUM ARTHROPODA
CLASE MAXILLOPODA
SUBCLASE CIRRIPEDIA
ORDEN THORACICA
SUPERFAMILIA BALANOIDEA
FAMILIA BALANIDAE
GENERO BALANUS
ESPECIE Balanus amphitrite
hjhkj

Taxonomía

  Diagnosis:
Es un organismo pequeño y sésil en estado adulto. Su concha (Amphibalanus) suele ser cónica o subcilíndrica, conformada por un contorno o pared de placas calcáreas (placas capitulares) con nervaduras longitudinales anchas (radios), que se estrechan hasta la parte superior, de color blanco o pecas de color caoba rojizo. Las placas son blancas, con bandas longitudinales moradas. Tiene una abertura en forma de diamante profundamente dentada, que está protegida por una tapa opercular móvil compuesta por dos mitades triangulares simétricas. Cada una de estas mitades contiene dos placas, el tergo y el escudo. El opérculo se abre cuando las mitades de la tapa se flexionan hacia los lados. Dentro del opérculo, en la cara interior del escudo, la cresta aductora es moderadamente larga y generalmente gruesa. El tergo tiene un ápice romo. En Amphibalanus amphitrite, la superficie externa del escudo no está marcada por líneas o hileras de huecos que se extienden desde la base hacia el ápice. Posee de 12 a 13 dientes en la parte anterior de la boca (labro). Tiene un espolón que sobresale de la base del tergo aproximadamente 1/3 del ancho de la base. Además, en la superficie interna del tergum hay unas crestas bien definidas en la esquina externa (opuesta al borde que se entrelaza y articula con el scutum) donde se une un músculo (Darwin, 1854;Cohen 2005;Gracia et al., 2011;Fafonoff et al., 2018). 
  Coloración:
Presenta una concha color blanco o amarillenta con rayas longitudinales equidistantes color púrpura o rosa (Darwin, 1854).
  Dimensiones:
La longitud máxima basal en adultos oscila entre 5.5 y 20 mm pero puede alcanzar hasta 30.2 mm de diámetro. La longitud de su espolón es de aproximadamente 1/4 de la longitud del margen basal y el ancho es aproximadamente 3/10 del espolón del margen basal (Henry y McLaughlin, 1975;Shalla et al., 1995;Cohen, 2005).
  Especies similares:
Amphibalanus amphitrite es miembro del complejo de especies del género y puede confundirse con A. improvisus (Darwin, 1854), A. eburneus (Gould, 1841), A. reticulatus (Utinomi, 1967), A. subalbidus (Henry, 1973), A. variegatus (Darwin, 1854) y A. venustus (Darwin, 1854), además de otras especies estrechamente relacionadas como Balanus trigonus Darwin, 1854, Megabalanus californicus (Pilsbry, 1916) y Paraconcavus pacificus (Pilsbry, 1916) (Masterson, 2007;Fofonoff et al., 2018).

Historia Natural

  Hábitos alimentarios:
Los cirripedios se alimentan extendiendo un conjunto de apéndices especializados llamadas cirros, los cuales despliegan como una red, orientados perpendicularmente a la dirección del flujo del agua para capturar partículas de alimento (materia orgánica y plancton), a través de una abertura en la parte superior. La abertura está cerrada por una tapa que se abre flexionando hacia los lados. Esta tapa, llamada opérculo, consta de dos mitades simétricas, cada una hecha de dos placas rígidas, aproximadamente triangulares, que se entrelazan a lo largo de un borde y están unidas a una membrana interna (Masterson, 2007;Fofonoff et al., 2018).
  Reprodución ciclo de vida:
A. amphitrite es hermafrodita, pueden tener fertilización cruzada cuando se encuentran en poblaciones densas. En tales casos, se deposita el esperma directamente en la cavidad del manto de los animales adyacentes, a través de un tubo largo intromitente, donde son fertilizados. Pueden pasar varios meses antes de que se liberen las larvas planctónicas de natación libre. El desove varía según la ubicación geográfica, ya que en áreas templadas sucede en primavera y/o verano, mientras que en áreas más tropicales pueden desovar durante todo el año. Los individuos alcanzan la madurez reproductiva en alrededor de 5.0 mm de longitud y puede producir de 1,000 a 10,000 huevos por animal, generalmente proporcional con el tamaño del cuerpo. Los huevos eclosionan en nauplios planctónicos, donde se alimentan y atraviesan seis mudas sucesivas, pasando de cuatro a 18 días en la columna de agua antes de mudar a una etapa de chipre no alimentada o etapa de asentamiento, cubierta con un par de conchas quitinosas. Estos se asientan, secretan una concha y se mudan a las primeras etapas del cirripedio juvenil (Anil et al., 1995;Paulay y Ross, 2003;Masterson, 2007).
  Habitat:
Se encuentra en zonas costeras y estuarinas protegidas, de regiones intermareales y poco profundas. Crece en una amplia gama de superficies duras, especialmente estructuras artificiales como muelles y cascos de barcos. También se adhieren a troncos, manglares, rocas, ostras y otros mariscos. Es sensible a las bajas temperaturas, por lo que es más abundante en los hábitats más cálidos, incluidos efluentes térmicos. Este cirripedio prefiere salinidades entre 30 y 40 ppt, pero puede tolerar rangos entre 10 y 52 ppt. Presenta tolerancia a aguas turbias y con enriquecimiento orgánico (Henry y McLaughlin, 1975;Anil et al., 1995;DeFelice et al., 2001;Cohen 2005;Masterson, 2007;Rilov y Crooks, 2009;  Fofonoff et al., 2018).

HN. Distribución

  Rango nativo:
El ámbito nativo de distribución de la especie es incierto, sin embargo puede estar localizado desde el Océano Índico hasta el Pacífico sudoccidental, abarcando el sudeste de África hasta el sur de China, basándose en registros fósiles del Pleistoceno. Sin embargo, se ha registrado como una especie exótica en Nueva Zelanda y Australia. También se han reportado fósiles de plio-pleistoceno desde Argentina, aunque no se considera nativo allí (Cohen y Carlton, 1995;DeFelice et al., 2001;Oresanz et al., 2002;Masterson, 2007).
  Distribución geográfica global:
Está presente en el Pacífico oriental (Panamá, México y Estados Unidos), el Pacífico noroccidental (Corea-Japón-Rusia), el Pacífico sudoccidental (Nueva Zelanda y el sur de Australia), el Atlántico occidental (Bermuda, Mexico, Republica Dominicana, Puerto Rico, Jamaica, Trinidad y Tobago, Brasil, Argentina y Colombia) y el noreste del Atlántico (Irlanda, Alemania, Inglaterra, Gales, Holanda, Portugal, España, Bélgica y Francia) (CABI, 2011;Gracia et al., 2011;OBIS, 2020).
  Distribución geográfica local:
A nivel nacional se ha registrado en Cartagena (Becerra y Jiménez, 1989) y Ciénaga de La Boquilla (Golfo de Morrosquillo) (Prüsmann y Palacio, 2008).
  Profundidad Mínima (m):
0
  Profundidad Máxima:
4000 (OBIS, 2020).

Especies Introducidas

  Tipo de introducción:
Accidental
  Categoria:
Invasora
  Vector de introducción - detalles:
Es probable que las introducciones iniciales en sitios portuarios se hayan originado a partir de larvas transportadas en agua de lastre, dados los registros relativamente tempranos en estos sitios. La propagación a las bahías y la gran dispersión de esta especie a escala mundial se debió probablemente a incrustaciones en el casco de embarcaciones o, a través de larvas transportadas por las corrientes a lo largo de la costa (Cohen, 2006;Fofonoff et al., 2018).
  Vector de introducción:
Aguas de lastre
  Impacto ecológico - detalles:
Amphibalanus amphitrite, junto con A. eburneus y A. improvisus, son fuertes competidores en comunidades incrustantes. Por ejemplo, en India compitieron con la ostra oriental Crassostrea virginica por los sitios de asentamiento, afectando la supervivencia y el crecimiento de estas ostras al asentarse en sus conchas (Boudreaux et al., 2009). Adicionalmente, A. amphitrite afecta la composición de la comunidad de incrustantes, principalmente al crear una estructura adicional para el reclutamiento y colonización de especies móviles (Fofonoff et al., 2018).
  Impacto económico - detalles:
Las agregaciones de balanos en el casco de embarcaciones aumentan la fricción entre la superficie de los fondos de los barcos y el agua circundante, es decir, se requiere energía adicional para mover el barco a la misma velocidad, por lo que se aumenta los costos de combustible y disminuye la maniobrabilidad y eficiencia. Otros impactos costosos para las líneas de navegación son la limpieza de boyas y elementos de señalización. Adicionalmente, puede bloquear tuberías de entrada de las plantas desalinizadoras y estaciones de energía costeras (Masterson, 2007; Fofonoff et al., 2018).
  Medidas de control:
A pesar de ser un organismo muy estudiado, no se han desarrollado estrategias de control a escala global (Hayes et al., 2005). Para la Bahía de Buenaventura, se ha planteado la necesidad de un control más riguroso en cuanto al manejo de aguas de lastre y el mantenimiento de cascos de barcos, con lo que se limitaría su llegada, así como un manejo adecuado de las aguas servidas para limitar su proliferación (Alzate, 2009;Gracia et al., 2011).